Dos estatuas con lagrimas de sangre

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Dos estatuas con lagrimas de sangre

La Virgen y Cristo lloran sangre

Una mujer es la protagonista de esta historia, ella asegura padecer los estigmas de Jesus Cristo.

La casa de Marta Rosemberg es un verdadero santuario para aquellos que creen que la Fe mueve montañas y es lo último que se pierde. Allí, una imagen de la Virgen y otra del Sagrado Corazón de Jesús lloran sangre.

Fue en junio de 2001 cuando Marta compró una lámina con la imagen de Jesucristo. Esa imagen comenzó a llorar sangre. Ella, de religión judía y profesión psicóloga, se impactó ante lo visto: “Cuando empezó a sangrar, a lagrimear sangre, pasé de lo sistémico a lo espiritual en 15 minutos; yo desconocía del tema porque soy de familia judía. La lámina que tenía colgada comenzó a lagrimear sangre de forma muy copiosa, en un lapso de tres o cuatro meses, de forma hemorrágica”, dijo.

“Ahí comenzó todo”, sostuvo la mujer. La imagen dejó de llorar, pero luego fue ella la protagonista y comenzaron a manifestarse los estigmas de Jesús en sus manos y pies… a toda hora y lugar. Y como si fuera poco, este martes 20 de septiembre también comenzó a llorar sangre la Virgen que tiene en su hogar.

Vídeo de otra Imagen que llora sangre

Su vida dio un giro espiritual: “Empecé a escribir de forma automática, comencé a oír voces; por supuesto que la primera que se asustó fui yo. A medida que pasaba el tiempo no encontraba una explicación científica, de hecho al ser psicóloga ponía la razón por sobre el corazón. No me parecía un milagro ante tanto escepticismo a priori, no porque no creyera, sino porque me estaba pasando a mí, en mi casa”.

Ante la manifestación de estigmas, Marta se quedó sin trabajo y encerrada en su casa de Ceballos al 1600. Hoy, considera que “es una tarea ardua llevar una cruz tan pesada porque no es nada fácil… es maravillosamente terrible. No sé por qué me ocurre a mí, porque se me abren las manos, los pies, la espalda, la corona de espina. De hecho no tengo ninguna patología declarada, ya que estoy controlada por cardiólogo, psiquiatra, dermatólogo, esto me llevó un costo muy grande, tuve un infarto. Mis sangrados son constantes y después me enteré de que eran estigmas, mucha gente quiere verme y tocarme porque soy un fenómeno para ellos”.

Marta pasa la mayor parte del tiempo en su hogar y pese a que le encanta, ya no puede ir al cine. Algunos consideran que su historia es un fraude. Otros no dudas de su palabra. Lo cierto es que luego de una década, una imagen de Jesús volvió a llorar sangre, al igual que la Virgen del Rosario que está encerrada en una caja de vidrio y ubicada cerca de la otra. ¿Milagro o invento? Parece que el Vaticano habría tomado pruebas./26noticias.com.ar