Leyendas Dominicanas parte 1

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Leyendas Dominicanas parte 1

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El ser dominicano no representa muchas veces lo que es una nacionalidad, ser dominicano es algo que trasciende las razas y de alguna manera la humanidad, ser verdaderamente dominicano representa lo que es un Super Heroe al estilo de Batman, Spiderman o quizas como El Chavo del 8.

No es que se es privilegiado con ser de nacionalidad dominicana o quizas ser nacido de padres dominicano pero ser dominicano es lo mejor que le puede pasar a un ser humano. Y no es Coro jaja

En medio de tanta crisis y como ustedes sabrán Informate informalmente te trae un super post donde te hara recordar cosas de niños que ya no se cuentan en estos tiempos a menos que vayas a un Campo de tu parientes y la abuelita le de la gana de sentarse hablar contigo y contarte anecdotas.

Informate informalmente te trae en EXCLUSIVA

LEYENDAS DOMINICANAS PRIMERA PARTE

EL ZÁNGANO

No ASÍ COMO ESTE PERO MAS O MENOSEl Galipote, El Lugarú o El Zángano, es otro personaje que la tradición mágica cuenta. Es un hombre con mucho peder que pueden convertirse en animales. No obstante, también se llama Galipote a aquel hombre que se convierte en objetos inanimados, como troncos de árboles y piedras, a aquel que transfiere su conciencia a un animal, y al que por poderes mágicos han se convertido en un animal para diversos fines.
Según la creencia, los Galipotes son crueles y violentos, de una fuerza tremenda y de una inmunidad increíble a las armas. Otras leyendas aseguran que a estas criaturas sólo les gusta hacer maldades a la gente, tales como impedir el paso a caminantes nocturnos, extraviarles el camino o espantarlos en las zonas oscuras. 

No pocos parajes del país son tenidos como lugares de galipotes, y, cuando es menester atravesarlos, el viajero se vale de conjuros y amuletos para ahuyentar a estos seres.

El galipote que se convierte en perro se denomina lugaru. Este vocablo proviene del francés loup-garou, que designa al legendario hombre lobo o lobizón de la leyenda licantrópica universal.

Nuestro lugarú es una herencia de la tradición mágica europea con algunos elementos africanos, y como no hay lobos en el caribe, es el perro el que la encarna. Por otro lado, el galipote que camina dando zancadas de gran altura o vuela convertido en ave nocturna, se denomina zangano o zancu.

Se cuenta que este ser succiona la sangre de los niños durante las noches y es vinculado a supuestas actividades sexuales con infantes. Dicen que también puede hacerse invisible.

Los conocedores de estos seres, sostienen que sólo son inmunes a la rama de un árbol llamado popularmente «palo de cruz», que tiene que ser cortada un Viernes Santo. Otros dicen que es menester utilizar un arma blanca que haya sido bendecida con agua y sal, o utilizando la magia atribuida al perro cinqueño.

LOS BIEMBIENES

Parecido a la Ciguapa

Ligado al mito de la ciguapa y al de los indios, aparece la leyenda de los biembienes o vienvienes. Desde el siglo XVIII, la existencia de estos seres se sitúa en unas montañas llamadas Bahoruco, donde se refugiaban los negros cimarrones que huían de la esclavitud colonial y algunos indios levantados contra la ocupación española.

Junto con algunas similitudes lingüísticas con el indiene francés y el vienvien haitiano, (vocablos que designaban al indio y al mestizo de negro e india respectivamente) todo lleva a pensar que a estos hombres alzados los transformó la fantasía popular en seres de leyenda. Los biembienes son seres salvajes, conformados en clanes escondidos en las montañas. Viven desnudos y de forma irracional, y emiten gruñidos como único lenguaje. Su aspecto es feo y desagradable, tienen el cuerpo enjuto, deforme y de muy baja estatura.

Dicen que son ágiles trepadores de árboles y barrancos y que atacan en grupos desordenados. Aseguran las leyendas que estos hombrecitos de las cordilleras, salen de noche de sus escondrijos a proveerse de alimentos en los conucos, y que como la ciguapa, dejan huellas al revés para que no se les descubra el paradero.

Se asegura que entre los biembienes hay algunos que comen carne humana obtenida por sacrificio. Se llaman «mondongos» y tienen el pelo rojo amarillento. Añade la leyenda que cuando alguna persona se acerca al territorio de los biembienes estos lo espantan con gritos y alaridos amenazadores…

La brujas

Imagen Ilustrativa

También, la leyenda de las brujas en la República Dominicana es una herencia de Europa, que aun conserva los ecos de las creencias medievales de viejo cuño.

Nuestras brujas son seres de la noche, mujeres de aspecto envejecido y tétrico, de alma perversa. Como en la vieja tradición, las brujas vuelan en escobas, aunque aquí prefieren convertirse en aves de buen tamaño y revolotear sobre las casas, emitiendo graznidos espantosos.

Aseguran, que las brujas se quitan la piel antes de volar, que la ponen en remojo en una tinaja, y que luego alzan el vuelo diciendo ¡Sin Dios ni Santa Maria! para acceder a las fuerzas mas oscuras. Cuenta la gente que cuando vuelan, emiten risas y cantos incomprensibles, cuando no resoplan al viento un claro fo-fo-fo, que utilizan también para ahuyentar a los que las descubren.

Dicen los campesinos que cuando las brujas no vuelan por las noches, descansan bajo las matas de plátano de los conucos. Las brujas succionan la sangre de los niños, y la extraen directamente del ombligo o del dedo gordo del pie, a graves del pecíolo hueco de una hoja de higuereta, Ricinus comunis, o de una hoja de lechosa, papaya.

El Comegente

Asi como Petete no tan moderno

Los relatos dominicanos cuentan además, que a finales del siglo XVIII, existió un sanguinario asesino a quien por la índole de sus crímenes, sospecharon antropófago y sobrenombraron el Comegente. Se describe este hombre como «negro, que parece indio; el pelo como los demás negros pero muy largo; de estatura menor que lo regular, bien proporcionado en todos sus miembros, y tiene de particular los pies demasiado pequeños».

Durante mucho tiempo, las atrocidades que cometía el Comegente aterrorizaron a la población, y se urdieron en torno a él las más oscuras especulaciones. Se dijo que había ido a Haití, donde aprendió la hechicería; que podía estar en muchas partes a la vez; que recorría largos caminos en una sola noche valiéndose de medios sobrenaturales. La gente aseguraba que mataba a sus victimas con una especie de garrocha, y afirmaba que no se podía atrapar pues en cuanto sus pies tocaban un río o arroyuelo, desaparecía en el aire dejando un olor nauseabundo tras de sí.

Lo cierto fue, de acuerdo a las crónicas, que el aborrecible asesino, tras muchas noches de búsqueda por las comarcas, finalmente se atrapo. Atribuyen la hazaña a un campesino conocido como «Señor Antonio», quien el día de San Antonio, haciendo uso de un «bejuco de brujas» , ato al Comegente y lo trajo a la capital donde se condeno a muerte y se ejecuto sin que quedaran registrados históricamente los detalles criminológicos del proceso. En nuestros días, el Comegente es un ser legendario. Se afirma todavía que deambula por los caminos con su garrocha.

 

LOS INDIOS

Imagen Ilustrativa

Los indios es el nombre mítico que se da a seres fabulosos que habitan en cuevas sumergidas de ríos y lagos, y en el interior de las cavernas de las montanas.

Este mito según algunos historiadores, no es mas que el concepto desnaturalizado de nuestros aborígenes.
Otros consideran que proviene de la leyenda indígena de un ídolo llamado Opiyelguobiran, «que se escapó y se fue a una laguna y nunca más lo volvieron a ver», y que se ha ido transformando como elemento de retención taina en las tradiciones orales.

Lo que se afirma es que los indios son hermosos, las mujeres sobre todo, pues estas tienen la piel canela, unos ojos negros muy grandes, un cuerpo de formas perfectas y unos larguísimos cabellos negros.

Para muchos son seres inofensivos y generosos; sabios de la ciencia medicinal de las yerbas y los minerales, y sobre todo poseedores de una magia antigua y poderosa.

Otros dicen que son peligrosos y temen bañarse en las aguas profundas y poco conocidas. En muchas regiones, las historias sobre los «Charcos de los indios» se cuentan para alejar a los niños que a escondidas se van a bañar al río. Les aseguran que en ocasiones estos seres se enfurecen, que desatan terribles embrujos que recaen incluso sobre el lugar, y que se los pueden llevar.

De las indias se dice que salen de las aguas en las noches de plenilunio a destrenzar sus largas cabelleras con peines de oro. Otras salen a buscar a los hombres que merodean por el lugar, y se los llevan hasta sus cavernas para no regresarlos jamás.

Los indios ocupan un lugar importante en el panteón de los dioses de la religiosidad popular. En la magia vuduista dominicana, los indios conforman la «División Indígena», y los brujos y adivinos los invocan ante los altares adornados con copas rebosadas de agua, y algunas replicas de cemies tainos. «Han visto a un santo indio de cuatro patas, salir de su caverna todas las noches a bañarse en el río» -dicen en algunos campos.

LA JUPÍA 

Imagen Ilustrativa

Las Jupias eran para los indios las animas de los hombres muertos; una especie de espíritus femeninos del aire que hacía aparición incorporal durante las noches. Junto a esta entidad, aparece en la leyenda indígena el operito, fantasma nocturno con forma humana, que era conocido porque al no ser engendro natural de útero humano carecía de ombligo.

Hoy la leyenda indígena es recordada por los campesinos en la aparición de la Jupia, mujer fantasmal que ronda por los montes oscuros en las noches silenciosas y profundas de los campos.

Espera la segunda parte de este Documental que solamente te lo puede traer INFORMATE INFORMALMENTE.COM

Fuente Blogger.

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